Las callosidades y durezas generalmente se refieren al engrosamiento de las células de la piel, especialmente en las piernas, las manos y los dedos de los pies. También pueden aparecer en otras áreas del cuerpo. Aparecen como células pequeñas, redondas y engrosadas que probablemente se observan en la parte superior y lateral de los dedos.
Tratamiento de Callosidades
Podología Mirian Cardozo
Al principio, las callosidades y durezas no siempre duelen, pero algunos de ellos, especialmente los callos, se hinchan con el tiempo y se vuelven dolorosos al sentir presión. Suelen ser menos sensibles que la piel cercana y a veces pueden romperse en forma de grietas. Las mismas, sí son dolorosas y pueden causar molestias y dolor si están infectados.

Signos y síntomas
Las durezas y los callos provocan que el individuo se sienta como si estuviera desplazándose sobre rocas.
- Una protuberancia robusta y robusta.
- Secas, de cera, o piel escamosas
- Una región de piel de grosor y áspera.
- Dolor y sensibilidad debajo de la piel.
Si el callo empieza a sentir dolor y a expulsar líquido, el paciente debe acudir a un centro médico de inmediato, dado que esto podría indicar que la región del callo se encuentra infectada. Además, en pacientes con diabetes, neuropatía periférica y enfermedad arterial periférica, los callos necesitan un gran cuidado.
Tratamiento
Las callosidades generalmente se tratan con calzado apropiado y protectores. No obstante, si la condición persiste, las terapias médicas pueden brindar alivio.
- Reducir el sobrante de piel – El doctor arrancará la piel engrosada para prevenir el dolor.
- Medicamentos para erradicar callos – Es posible poner un parche de 40% de ácido salicílico, piedra pómez y la lima de uñas.
- Plantillas – Si el paciente presenta una anomalía subyacente en el pie, el médico puede recomendar plantillas moldeadas.
- La cirugía – En situaciones excepcionales, el doctor podría sugerir la operación de los callos.
